Holocausto en Gaza

Ofensiva israeli en Gaza

Ofensiva israelí en Gaza

El cielo de Gaza está iluminado. Los edificios se perfilan en la noche como tímidos fantasmas. El estruendo de las explosiones por toda la ciudad vuelve a confirmar, ya casi cubierta la primera década de siglo, que el ser humano mira al frente con falsas esperanzas, con el miedo agarrado como un tumor en el estómago, y camina hacia atrás. Tropezando, pero sin perder de vista aquel horizonte, cada vez más lejos, cada día más improbable.Veo el rostro, el cuerpo de mis hijos en cada niño aniquilado. Imagino a aquel hombre encargado de soltar la bomba desde su avión de guerra. Lo imagino con su pequeña de siete años desangrada en los brazos y una fotografía de los Jonas Brothers asomándole del bolsillo trasero del pantalón tejano. Lo imagino roto ya para siempre. No es una máquina ¿por qué entonces pone en marcha el mecanismo para que las bombas aplasten a los de allá abajo? Venganza. Castigo.

No tengo dudas de que en Israel, en la superpoblada área del Gush Dan, Haifa, Jerusalén, en la bíblica Beer Sheva, lienzo también para el óleo sangriento y abstracto de los iluminados terroristas de Hamás, no son pocos los que caminan con la mirada fija en el asfalto. Avergonzados. Entristecidos. Asustados por las decisiones de sus perturbados políticos, por las arengas de los ultraexaltados, por las más que probables consecuencias dramáticas de todo ello.

Conviene no olvidar

Conviene no olvidar

Este es el mismo pueblo pisoteado por un loco afeminado de bigote estrecho y tic napoleónico. El mismo pueblo que miraba a la cámara desde el otro lado de la alambrada con las costillas dándole forma a la piel, con los ojos grandes de un cadáver que aún respira. El mismo pueblo arrastrado en montañas, en una macabra réplica de los palos chinos, rehogados unos sobre otros hasta las fosas comunes cavadas con sus propias manos de esqueleto. Llevado hasta allí como basura en un vertedero de la periferia de una gran ciudad. Vejados, torturados, despojados, borrados. El mismo pueblo, quién lo diría.

Pero el sufrimiento no va a parar mañana. Como esto es un ridículo círculo que rueda, la futura respuesta palestina está ya escrita en los libros de Historia. En las crónicas de los periódicos. Otras muchas personas, honestas y posiblemente idealistas, morirán entonces. Quedarán mutiladas por siempre cuando menos lo esperen. En ese minuto en que lo cotidiano será tan absoluto que hará aún más traumática la tragedia. Y aún más grande el odio. Políticos, terroristas, jugando a un ajedrez viviente con sus ciudadanos y vecinos. Alentados por las huestes de fanáticos de ambos bandos.

Han pasado más de quince años desde los acuerdos de Oslo entre el Israel de Isaac Rabin y la Palestina de Yasir Arafat. La cosa no era nada fácil. Demasiados obstáculos y heridas abiertas (Siria, Jerusalén, los despiadados radicales ultra nacionalistas y ultra religiosos…). Lo que importó entonces fue el espíritu. La intención de dos personas enfrentadas drásticamente por la Historia, que decidieron sentarse en torno a la misma mesa, beber de la misma jarra, para tratar de encontrar la fórmula mágica de la convivencia en paz de las dos naciones. Su valentía heroica les valió el Nobel de la Paz, el Príncipe de Asturias de la Concordia ¿Dónde está ese espíritu? Rabin murió por los disparos de un compatriota resentido. Arafat fue recluido por el Ejército israelí en Ramala durante casi dos lustros y hasta su muerte.

Isaac Rabin y Yasir Arafat en Oslo, 1993

Isaac Rabin y Yasir Arafat en Oslo, 1993

Y yo sigo con la imagen de esos niños dormidos en la cabeza. Ya no los voy a olvidar. Paren esta acción terrorista que ha truncado más de mil pensamientos. No son dictadores iraquíes ni talibanes afganos ni suicidas paquistaníes de Al-Qaeda, no lo son, son otro tipo de terroristas amparados hasta el disparate por la Comunidad Internacional. Ésta debería dejar de contemplar y pasar de una vez a la acción. Cortar drásticamente el dolor. Y después rezar cada uno a su dios mientras llega la venganza. Hacia Israel y hacia quienes los dementes consideren sus afines.

afcalixto@gmail.com

Anuncios

1 Response to “Holocausto en Gaza”


  1. 1 José Luis Gil Carrasco 31 enero 2009 en 21:09

    Amigo Calixto:
    Qué difícil este tema…Hace unos días, cuando el conflicto estaba en su punto máximo, vi la película El Pianista junto con mi mujer y mi hija. Al final, mi mujer y yo al unísono comentamos: “Ahora son ellos (los judíos) los que se comportan como nazis…” Y mi hija, rápidamente comentó: esos judíos, los de El Pianista y Ana Frank y tantas otras películas, libros e historias, en efecto murieron de forma atroz a manos de enfermos, unos más que otros (La Lista de Schindler) dirigidos por ese sujeto que tan bien describes en este escrito.
    Tiene razón mi hija: esos judíos no son los de ahora, en efecto, pero pareciera que su muerte no dejó ningún aprendizaje en estos nuevos “seres superiores”, que tienen derecho para hacer guetos y poner muros para separar a los que consideran inferiores y matarlos impunemente.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: